Da gusto contemplar cómo todo renace en estos días de campos restallantes de colores y vida. Primavera total, así en el cielo como en la tierra. Amén.

Horizontes inabarcables preparados para escapar, bajo cielos huéspedes de la brisa fresca que aún no quema y sobre campos por donde crecen las amapolas


Y luego, al atardecer, despedir al sol amable que en su adiós tras la sierra, perfuma de oro y agua los caminos de la joven noche.

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