En Finlandia se sigue viendo la evolución del frío desde la barrera. Ni siquiera la mínima de este invierno, los -35,9 de esta mañana en Kuusamo, consiguen arrancar más allá de unas líneas escondidas en la prensa. Helsinki-Vantaa daba hoy también la mínima de la temporada, -17,4, y 41 cm de nieve repretada y crujientona. Como novedad se ha activado este enero, por primera vez en la historia, el sistema de alertas por
frío que se resume en alertas con -20 en el Sur, -25 en el Centro y -30 en el Norte. Los chistes sobre esta medida en los foros y en la calle se superan por momentos: Si te vas a cocer de vodka hasta quedarte tirado en un portal, bebe el doble, tendrás dos veces más anticongelante. Para muchos, entre los que me incluyo, es un auténtico despropósito alarmar a la población con situaciones harto normales y que se solventan con apenas un poco de sentido común. Pero este parece ser el destino de nuestra tutelada sociedad, donde todo prospera excepto el sentido de responsabilidad.
Otra novedad hoy, el sol, unas horitas tan sólo levantando en el horizonte, esplendoroso. En un invierno normal estaríamos en enero disfrutando del astro rey para jartarnos, pero en éste en particular su aparición es un regalo. Tengo que confirmar las horas de sol de enero (en diciembre 18), pero no creo que superen por mucho la decena.
El mar presenta un engelamiento precioso en la costa, fruto de una situación anticiclónica cuasicalma. El Golfo de Botnia empieza ya a tener
espesores notables y todo apunta a un buen incremento en los próximos días. Atención al Báltico Sur (Skåne, Dinamarca, Alemania), pueden ver hielo de costa a costa por vez primera desde el 87.