Buenas noches.
El pasado viernes día 6 de abril afectó al suroeste peninsular un embolsamiento de aire frío que propició chaparrones intensos y aislados así como un cielo espectacular con potentes formaciones nubosas.
Viendo el buen día que hacía y sin pensármelo ni un ápice, cogí mi cámara para irme al mirador más cercano a mi casa, el castillo de Aracena, desde su loma a unos 780 msnm se tiene una visión privilegiada de todo el entorno de la localidad (los almohades no eran tontos) y yo que me aproveché de ello.
Sin más ahí van unas cuantas de fotos.

Entrado por el arco al recinto de la fortaleza. El Castillo es una construcción de los almohades durante el siglo XIII, se erigió poco antes de la conquista leonesa.
Tras la entrada y avanzando hacia el muro que me separaba del abismo natural fruto de la fuerte pendiente me topé con este tremendo "bicho".






La negrura hacia la base del mismo era impresionante, estaba descargando a base de bien. El viento era fuerte y constante, la sensación térmica bastante baja debido a los 6ºc que teníamos en esos momentos. Además me impresionó lo rápido que avanzaba en un perfecto movimiento suroeste-noreste.

Corte del bicho en sus estribaciones sureñas. Del diluvio al apacible sol y nubes apenas había unos metros.

Marco prefabricado.

Teniendo más que fotografiado al sistema convectivo decidí seguir mi ruta circular. Ya mirando hacia el oeste también podían verse buenos borregos.




En mi última parada de este pequeño periplo fijé mi objetivo en el ¿arcus? que cruzaba de oeste a este por el norte la localidad de Aracena.




Con las manos un tanto frías y mi acompañante un tanto aburrido de nubes, fotos y demás monsergas, salí por donde había entrado, una fresca cerveza me esperaba.



Para finalizar un par de fotos (como hay pocas...), esta vez desde el mirador del puerto de Alájar (830 msnm) y la Plaza Marques de Aracena, donde surgía un arcoiris por encima de los lustrosos edificios regionalistas.


Un saludo.