Se suponía que iriamos hacer hoy Domingo por la mañana una excursión desde el Valle del Zalabí hasta el Marquesado, subiendo por el mismo sendero que ofrece el mismo Valle, pero la mala suerte que no pudimos hacerlo pues hubo varias bajas en el grupo.
Eramos pocos ya, con varios coches, aun así con ganas de hacer algún paseo en una mañana muy fria pero que dejaría ver unos buenos paisajes, pues el ambiente seco que da el flujo del nordeste permitió hacer algunas fotillos con una visibilidad inmejorable en el Castillo de la Calahorra.
Partimos desde la plaza menor de Exfiliana, a 20 kilómetros de nuestro destino.
Y esto es lo primero que nos encontremos:

Más adelante ya en La Calahorra:



Picón de Jérez, manteniendo la nieve gracias a las fuertes heladas.

Cara N del altiplano, al fondo Sierras orientales y Sierra de Arana

Altiplano, en este caso nos movemos hacia el E, al fondo, Sierra de los Filabres.

Movemos la vista un poco hacia el NE, vemos la planta de las placas solares más importante de Europa.

El castillo.

Entre muralla y fortaleza se guardaban del peligro los nuevos reyes cristianos en la nueva reconquista.

Parte trasera del Castillo.

La Calahorra, el pueblo del Marquesado, perteneciente a uno de los reyes más prestigiosos de Castilla en el 1492, bañado por un encantador paisaje, cuando la nieve viste todo el municipio, transmite al nuevo turista cierto recuerdo de su pasado, en los que los años oscuros medievales desolaban las poblaciónes de toda Castilla por frecuentes guerras entre el enemigo el Rey y los lugareños de allí.

Colorín colorado, este cuento se ha acabado.