La cencellada, en general, es un depósito de cristales de hielo sobre algunas superficie, debido a las bajas temperaturas que siempre han de estar por debajo de los 0º.
Se distinguen dos tipos de cencellada:
Cencellada blanca:
Es un depósito de hielo constituído por gránulos más o menos separados por inclusiones de aire, algunas veces ornados con ramificaciones cristalinas.
La cencellada blanca se forma por congelación rápida de gotitas muy pequeñas de agua en subfusión. El espesor de éste depósito puede aumentar hasta el punto de formar una capa espesa.
En el suelo, o cerca del suelo, la cencellada se deposita sobre los objetos, principalmente sobre sus superficies expuestas al viento y en particular, sobre sus partes puntiagudas y sus aristas. Este depósito es debido a la congelación de las gotitas subfundidas de niebla o, en las regiones montañosas, a la congelación de gotitas de nubes en subfusión.
En la atmósfera libre, la cencellada puede depositarse sobre las partes de las aeronaves expuestas al viento relativo; este tipo de engelamiento de un depósito desmenuzable que tiene el aspecto de una masa costrosa de gránulos de nieve.
Cencellada transparente:
Es un depósito de hielo, generalmente homogéneo que proviene de la congelación de gotitas de llovizna en subfusión, sobre los cuerpos cuya superficie está a una temperatura inferior a los 0ºC, o muy poco superior.
La cencellada transparente y el hielo liso pueden también resultar de la congelación de gotitas de llovizna, no subfundidas, cuando hacen impacto sobre cuerpos cuya superficie está a una temperatura inferior a los 0ºC.
El el suelo el hielo liso se observa cuando las gotas de lluvia atraviesan una capa de aire suficientemente espesa, cuya temperatura es inferior a la del punto de congelación.
En la atmósfera libre la cencellada transparente y el hielo liso se presentan en forma de capa de hielo transparente, compacto y liso. La cencellada transparente se encuentra en las nubes que contienen grandes gotas de agua en estado de subfusión, que se congelan después de su impacto sobre las partes de las aeronaves expuestas al viento relativo. El hielo liso se observa cuando las aeronaves atraviesan precipitaciones subfundidas; recubre todas las partes de estas aeronaves expuestas a las precipitaciones.